"Quien no se mueve, no siente las cadenas" Rosa Luxemburgo

El conde de Romanones: ejemplo de caciquismo en España

Anónimo|6/08/2018

Es archifamosa la anécdota protagonizada por don Alvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones, que fue elegido diputado ininterrumpidamente por la circunscripción de Guadalajara desde 1891 hasta 1923 en las listas del Partido Liberal.

El secreto de sus reiterados triunfos electorales era su habilidosa combinación de caciquismo y clientelismo que alcanzaron tal punto de virtuosismo que fueron capaces de hacer de la provincia alcarreña su feudo indiscutido.

Pero, en cierta ocasión, don Antonio Maura, que llegaría años después a ser jefe del Partido Conservador, y Presidente del Consejo de Ministros en varias ocasiones, decidió disputarle el escaño.

Así que, ni corto ni perezoso, Maura se presentó en Guadalajara y allí se enteró de que el Conde de Romanones ofrecía a cada elector 2 pesetas a cambio de su voto.

 – Muy bien – pensó Maura – Si Romanones paga el voto a 2 pesetas, yo lo pagaré a 3.

Y, dicho y hecho, Maura empezó a comprar los votos de los lugareños a 3 pesetas.

Al cabo de unos días Romanones llegó a Guadalajara, enterándose de que ese año tendría realmente difícil repetir el cargo puesto que Maura se le había adelantado ofreciendo 3 pesetas por voto.

Pero Romanones que era hombre de recursos, no se arredró, y fue llamando una por una a las personas tentadas por Maura diciéndoles:

– Toma un duro y dame las tres pesetas (que previamente habían recibido de Maura).

El resultado lo pueden imaginar: Romanones arrasó, los electores se embolsaron cada uno un duro (cinco pesetas) y a Romanones los votos le costaron a dos pesetas como tenía por costumbre.

De ahí proviene el conocido dicho de que nadie da duros a tres pesetas.


Imágenes: citas.in|abc.es

Fuente: desconocida.

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