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La desigualdad daña severamente la salud de los ciudadanos

Virginie Bloch-Lainé, P. Luna, C. Fresneda, S. Pardilla| 3/07/2019

Una epidemia asola a los  países con mayores desigualdades de ingresos. Los investigadores británicos, Richard Wilkinson y Kate Pickett, autores del libro  ¡Para vivir felices, vivamos iguales!, confirman que existe una correlación notoria entre los trastornos mentales y las desigualdades materiales. La pobreza está vinculada a una menor esperanza de vida, peor salud, mayor índice de delitos, más gente en la cárcel y más altos niveles de embarazos en adolescentes.

El trabajo de Richard Wilkinson y Kate Pickett, que se sustenta en datos estadísticos, ha demostrado que una sociedad desigual es peor para todas las personas, tanto las que están arriba como en el escalón más bajo de la escala social. Los ciudadanos más pobres son por supuesto los más perjudicados, pero incluso los ricos, obligados a una competencia extenuante, no escapan de ese malestar, que se traduce en estrés, disminución de la autoestima e inseguridad de no lograr estar a la altura de las exigencias o perder su estatus, explica Wilkinson en esta entrevista.

¿Cree que hubo menos angustia hace un siglo?

La movilidad geográfica era menor, las personas pasaban toda su vida en su pueblo natal, rodeados de aquellos a quienes conocían desde la infancia. Hoy nos encontramos con gente nueva todo el tiempo y nos preocupa cómo nos juzgan, especialmente a través de nuestra apariencia. Nos valoramos por la posición social alcanzada. La movilidad favorece la ruptura de los vínculos sociales. Cuando un país se enriquece, disminuye la ayuda mutua.

En una sociedad en la que se percibe a algunas personas como extremadamente importantes mientras que otras no valen nada, se juzga por el estatus. Se presta más atención a lo que otros piensan de ti. Se fortalecen prejuicios como que los pobres son pobres porque son vagos y estúpidos; y los ricos ricos porque son inteligentes y brillantes.

¿Cómo llegó a interesarse por el impacto de la desigualdad en nuestras sociedades?

He trabajado en la relación entre clases sociales y salud desde los años 70. Me interesaba la cuestión de si los ingresos de la persona cambiaban, ¿su esperanza de vida también lo hacía?

El resultado es que una mejora de la renta tiene un impacto directo en la salud de los más pobres, pero poco en la de las personas más ricas. En principio, por tanto, si parte del ingreso de los más ricos se le da a los pobres, eso tendrá un impacto positivo en la salud media, pero quería comprobar además, si los países con mayores ingresos presentaban mejor salud que otros.

En los países desarrollados la esperanza de vida no guarda ninguna relación con el producto nacional bruto de un país o el ingreso per cápita. Es decir, una vez alcanzado cierto nivel de desarrollo, los países más ricos, como Noruega, y los más pobres, como Grecia, no muestran diferencias significativas en su esperanza de vida, porque lo que realmente influye en la salud de su población no son los niveles absolutos de renta, sino de renta relativa y estatus social.

Los barrios más pobres de París tienen una esperanza de vida 5 a 8 años menor que la de los barrios más ricos.

¿Cómo se relaciona la ansiedad con la desigualdad?

Cuanto más desigual es una sociedad, más visibles son las posiciones sociales de cada cuál y el sentimiento de estar dominado por los que son más ricos que uno mismo. Esto sucede en todos los estratos de la pirámide social.

Los estudios muestran que las dificultades emocionales han aumentado dramáticamente en los Estados Unidos y el Reino Unido en los últimos 30 años. Los niños estadounidenses de la década de 1980 se mostraban más ansiosos que los de la década de 1950. La depresión y la ansiedad se han generalizado, al igual que el alcoholismo y la toxicomanía. Y el nivel de ingresos determina la prevalencia de los trastornos mentales: los que están en la parte inferior de la escala están significativamente más expuestos.

Pero si estas tasas aumentan, ¿no se debe a la creciente medicalización?

Ese es el argumento de un psiquiatra que nos criticó en 2010 después de la publicación de un estudio sobre la correlación entre la brecha de ingresos y las enfermedades mentales, pero una encuesta confirmó en 2017 la mayor proporción de enfermedades mentales en los países con mayores desigualdades.

Singapur, Estados Unidos, Gran Bretaña y Portugal encabezan el ranking de las sociedades menos igualitarias entre los 24 países más prósperos analizados por Wilkinson. Japón, Finlandia, Noruega y Suecia están sin embargo en el extremo opuesto. Con datos de la OMS hemos comprobado que una persona de cada 10 había sufrido una enfermedad mental en Japón o Alemania, una de cada 5 en Australia o Reino Unido, y una de cada 4 en los Estados Unidos.

¿Por qué califica de ilusoria a la meritocracia?

La llamada meritocracia sugiere que aquellos que no ascienden en la escala social son incompetentes, que su estancamiento se explica por su escaso valor personal. La sociedad sería una pirámide cuyos pisos inferiores albergarían a los menos talentosos.

Significa ignorar que una persona puede desarrollarse más y mejor precisamente gracias a su posición social, obviando el daño cognitivo que sufren de pequeños los niños que crecen en la miseria. Nuestros estudios demuestran cómo la pobreza condiciona su desarrollo a causa del estrés y la falta de estimulación mental.

¿Puede la educación promover la confianza en sí mismo, independientemente del entorno social?

Las estructuras sociales son más fuertes que el individuo. Incluso alguien con confianza en sí mismo, gracias a la forma en que fue educado, puede, de adulto, verse atrapado.

La noción de que la desigualdad es corrosiva existe desde antes de la Revolución Francesa, lo que ha cambiado es que ahora tenemos evidencia empírica de cómo impacta ese factor en cada capa de la jerarquía social. En un mundo desigual las relaciones humanas se vuelven más estresantes y violentas. La desigualdad amplifica los prejuicios de clase, haciéndonos sentir superiores o inferiores a los demás.

En las sociedades más desiguales solo un 15% de la población siente que puede confiar en los demás, frente al 60% – 65% que opina lo mismo en sociedades igualitarias, lo que alimenta la violencia. Cuanto mayor es la brecha de ingresos, más alta es la tasa de homicidio. En EEUU hay diez veces más homicidios que en su vecino Canadá.

No se trata solo de problemas de salud o sociales, sino que la calidad de la democracia también se deteriora, y la gente confía cada vez menos en los políticos y en sus semejantes.

¿Qué propone usted?

Los impuestos pueden ayudar a aliviar el problema. Debe haber un acuerdo internacional para regular los aplicables a los más ricos con el fin de prevenir la evasión tributaria y los paraísos fiscales. Pero además hay que reducir la brecha de ingresos actuando sobre las empresas, no permitiendo diferencias salariales de 1 a 300.

¿Cómo? Imponiendo la representación de los trabajadores en los consejos de administración; promoviendo cooperativas, gravando a las que se comporten mal, etc. La reforma del mundo laboral no constituye la a panacea para la reducción de las desigualdades, pero si es un paso previo. Una sociedad más igualitaria resultaría también menos costosa porque disminuiría el gasto en prisiones y mejoraría la salud física y mental colectiva.

A los norteamericanos se les dio a escoger en una encuesta entre un país donde el 20% de la población acumula el 84% de la riqueza, y otro donde el 20% posee el 32% de ella Más del 90% mostró su preferencia por el segundo país, sin saber que estaban eligiendo Suecia en vez de Estados Unidos.

(Extracto. Adaptación libre)


Imágenes: Wilkinson y Pickett|The Guardian|imneuquen.com|Taringa

Fuentes: https://www.agenciasinc.es/Entrevistas/La-salud-de-los-ricos-es-tambien-mas-fragil-en-una-sociedad-desigual

https://ssociologos.com/2014/09/19/richard-wilkinson-estudio-la-desigualdad-de-ingresos-agrava-la-salud-y-los-problemas-sociales/

https://www.elmundo.es/elmundo/2012/03/16/economia/1331908847.html

https://correspondenciadeprensa.com/2019/04/11/debates-la-desigualdad-es-un-problema-de-salud-publica-richard-wilkinson-entrevista/

https://vientosur.info/spip.php?article14738

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