"No importa lo que pase. Prueba otra vez. Fracasa mejor" Samuel Beckett

Manifiesto de los Chalecos Amarillos

Carlos Borrero|2/01/2019

La siguiente convocatoria es la segunda hecha por los chalecos amarillos de Commercy en el noroeste del país, que celebraron para ello una asamblea popular en el centro del pueblo.

Mientras los medios de comunicación se han enfocado en las manifestaciones callejeras de las principales ciudades francesas como París, el movimiento de los chalecos amarillos  ha ampliado recientemente su enfoque de oponerse al aumento del impuesto sobre el combustible, a la demanda de formas radicales de democracia.

Sus llamamientos apelan tanto al establecimiento de RICs (Referendos de Iniciativa Ciudadana), como de autoorganización autónoma de las masas trabajadoras, para consolidar el creciente fenómeno de las asambleas populares que exigen una democracia directa, que prende cada vez más en todas partes del país.

Este es el enlace de Youtube de su segunda declaración: https://youtu.be/GB1-Sg4jt7Y, cuya traducción figura a continuación:

Nuestra 2ª convocatoria de Commercy es por una Asamblea de asambleas.

A todos los chalecos amarillos, y a todos aquellos que aún no vistan el chaleco pero que todavía tienen rabia en el estómago.

Han pasado más de seis semanas desde que ocupamos las rotondas, los centros municipales, lugares públicos y carreteras, y estamos presentes en los corazones y las conversaciones, ¡y estamos bien!

¡Había pasado mucho tiempo desde que una lucha fuera tan buena, apoyada y alentadora!

  • Alentadora porque nuestros líderes han temblado y siguen temblando en sus pedestales;
  • Alentadora porque comienzan a conceder unas migajas;
  • Alentadora porque ya no nos dejamos roer como unos huesos por ellos;
  • Alentadora porque aprendemos juntos, nos respetamos y nos comprendemos en nuestra diversidad. Los lazos están tejidos; los modos de operar ensayados. Y eso, no nos lo quita nadie.
  • Alentadora también porque hemos comprendido que no necesitamos dividirnos más frente a la adversidad. Nos hemos dado cuenta de que nuestros verdaderos enemigos son los pocos, poseedores de una riqueza inmensa que no comparten: las 500 personas más ricas en Francia han multiplicado por tres sus fortunas desde la crisis financiera de 2008, ¡alcanzando 650.000 millones de euros! Las concesiones fiscales y los otros regalos sociales a las empresas más grandes también suman cientos de miles de millones cada año. ¡Es intolerable!
  • Alentadora, en fin, porque comprendimos que nosotros mismos éramos capaces de representarnos, sin intermediarios entre los poderosos y la gente, sin partidos que canalicen las ideas en su propio beneficio, sin cuerpos interpuestos con el fin de amortiguar los choques y engrasar el sistema en vez de defendernos.

Hoy, lloramos a las víctimas de la represión; varios muertos y docenas de personas gravemente lesionadas. ¡Malditos sean los que lo permitieron! ¡Pero deben saber que nuestra determinación está intacta! Nos sentimos orgullosos de lo que hemos logrado tan rápido, conciencia que supone una victoria sobre este sistema opresor, y estamos contentos de que sea compartida por muchas personas.

¿Podría ser de otra manera cuando este sistema, y el gobierno que lo representa, constantemente destruyen los logros sociales, los lazos entre la gente, y nuestro querido planeta? Hay que seguir. Es vital. Necesitamos ampliar estos primeros resultados, sin prisa, sin agotarnos, pero sin desanimarnos.

Por lo tanto, hacemos este llamamiento a todos los que comparten esta rabia y la necesidad de cambio para continuar vistiendo con orgullo sus chalecos amarillos, para ponérselos sin miedo. Ahora debemos reunirnos en todas partes, formar asambleas ciudadanas, populares, de tamaño humano, en donde reinen el hablar y el escuchar.

Dentro de estas asambleas, como en la de Commercy, cada decisión se toma colectivamente, y los delegados son designados para aplicar las decisiones adoptadas. ¡No al revés! ¡No como en el sistema actual! Estas asambleas llevarán nuestras demandas populares igualitarias, sociales y ecológicas. Algunos se autoproclaman ‘representantes nacionales’ o elaboran listas para futuras elecciones. Creemos que ese no es el camino correcto, porque entonces nuestra palabra, se perderá en ese laberinto o se desviará como con el sistema actual.

Nos reafirmamos una vez más en la absoluta necesidad de no dejarnos llevar por otros, de no dejarnos confiscar nuestra palabra. Una vez creadas estas asambleas democráticas, se abrirán cuadernos de demandas. El gobierno ha pedido a los alcaldes que pongan en lugar cuadernos para acoger las quejas en los municipios. Nos preocupa que al hacerlo nuestras demandas sean secuestradas, organizadas a su manera, y que al final no reflejen nuestra diversidad.

¡Que sean establecidas por el pueblo, desde el pueblo y para el pueblo! Desde Commercy, hacemos un llamamiento para celebrar una gran reunión nacional de comités populares locales aquí en enero con delegados de toda Francia para reunir los cuadernos de demandas y ponerlos en común. También les invitamos a discutir todo nuestro movimiento.

Finalmente, proponemos que se decida un modo de organización colectiva. Los chalecos amarillos, auténticamente democráticos, del pueblo y respetando los pasos de la delegación, juntos vamos a crear la Asamblea de las asambleas, la Comuna de los comunes. Este es el significado histórico de nuestra propuesta.

(Extracto. Adaptación libre)


Imágenes: Diario de Vurgos|Radio Reloj|magnet-xataka.com

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=250851

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.