"Sé sincero. Incluso si la verdad es inconveniente, aún es peor tratar de ocultarla" Bertran Russell

Mercado, Globalización y Estados nacionales: habla Diego Fusaro

Esteban Hernández, Cazarabet, Fusaro|14/07/2019

Diego Fusaro, licenciado en Filosofía y profesor de Historia de la Filosofía es uno de los intelectuales más polémicos de Italia. El suyo es un pensamiento heterodoxo, poco amable con el neoliberalismo, pero que a la vez se muestra próximo a Salvini, apoyando al movimiento italiano de extrema derecha Casa Pound que se define como «fascistas del tercer milenio».

A pesar de ello, su crítica a la izquierda está bien fundada. Que la izquierda europea se ha apoltronado, alejándose de las calles y que, cuando ha gobernado, se ha sometido a los mercados, y se diferencia bien poco de la derecha neoliberal, es un hecho. Como también que el fascismo en Europa siempre se ha maquillado con un barniz social para colar mejor su producto.

Explíqueme por qué estamos en una noche oscura.

Porque nos encontramos en una época en la que todo el mundo calcula y nadie piensa. La razón económico- técnica, y la tecnocientífica, se han impuesto como las única válidas, y pretenden reemplazar a todas las demás.

La cultura humanística debe formar el núcleo de nuestra civilización, y no las leyes del mercado y las finanzas, centradas en el beneficio y no el hombre. El poder aspira a destruir la cultura, y por eso estamos en una «noche del mundo». El capitalismo es un cáncer que destruye el organismo que lo hospeda: la sociedad humana, y destruye la vida.

Insiste en que el eje político no debe ser izquierda y derecha, sino arriba y abajo. Y que ideológicamente hay que ser conservadores en cuanto a los valores (pertenencia, lealtad, familia, patria) y de izquierdas (emancipación, socialismo democrático, dignidad del trabajo). ¿Es esa la forma de ser marxista hoy?

Hay un totalitarismo liberal que nos permite ser liberales de derecha, de izquierda, o de centro, con lo que ser de izquierda o de derecha se convierte automáticamente en formas diferentes de ser liberales. Libertarios en las costumbres y neoliberales en la esfera política y económica.

Mientras que la élite es cosmopolita y está a favor de la globalización, de la apertura de los mercados y de la libre circulación de capitales y mercancías (la de personas no existe), los ciudadanos tienen que luchar contra ella por la vía de la soberanía nacional entendida como base de la democracia.

¿Cómo ve el futuro de la UE?

La Unión Europea es la unión de las clases dominantes europeas contra las clases trabajadoras y los pueblos de Europa. Representa la victoria de un capitalismo que acaba con los estados soberanos nacionales, estableciendo la primacía de la economía sobre la política y la democracia.

La mal llamada Unión Europea, es una dictadura del capital y de los mercados. Europa tiene que liberarse del yugo mortal de Washington e incorporarse a un eje euroasiático que vaya desde la Rusia de Putin hasta China.

Por eso, la lucha contra el capitalismo hoy no puede dejar de ser una lucha contra la Unión Europea. El euro no es una moneda: es un método de gobierno. Es el triunfo del gobierno neoliberal que se ha deshecho del Estado y de la democracia.

La tragedia es que la izquierda ha abandonado esta lucha.

Las izquierdas ya no son rojas sino fucsias, ya no defienden la hoz y el martillo, sino el arcoíris. Luchan por el capital y no por el trabajo, por el cosmopolitismo liberal y no por el internacionalismo de las clases trabajadoras

Insiste en que hay combatir la globalización, pero que no hay que apoyar el nacionalismo. ¿Cuál es la opción?

Creo que debemos ir más allá del globalismo y del nacionalismo. Al fin y al cabo, la globalización no es más que el nacionalismo estadounidense exportado al resto del planeta.

Pienso que es necesario articular un internacionalismo de estados soberanos, basado en la democracia, el socialismo y los derechos de los más débiles. Una especie de soberanía internacionalista, democrática y socialista, alejada tanto del cosmopolitismo que destruye a las naciones, como del nacionalismo sectario e insolidario.

¿Por qué el mundo global quiere acabar con los Estados nacionales?

Los Estados nacionales soberanos no solo han sido los protagonistas del imperialismo, del nacionalismo y de las guerras, como repite el discurso dominante, sino que también han sido los lugares donde han surgido las democracias, las conquistas laborales y los avances sociales. La globalización quiere convertirlos ahora en mayordomos del capital.

Sus posturas políticas asustan más a la izquierda que a la derecha, a usted se le ha llamado fascista, ¿por qué?

El verdadero fascismo de hoy es el de la sociedad de mercado, el totalitarismo de los mercados y de la especulación financiera. Este es el verdadero rostro del poder hoy en día. Muchos tontos que se dicen ‘de izquierdas’ luchan en Francia contra Le Pen para aceptar de buen grado a Macron, cuando el nuevo fascismo es el de la civilización glamurosa de los mercados.

Usted insiste en que con una mano nos dan derechos civiles y con otra nos quitan derechos sociales. ¿En esto consisten las políticas de diversidad?

Nos otorgan los derechos del consumidor, que son aquellos derechos que un individuo puede comprar, – estoy pensando, por ejemplo, en los vientres de alquiler -, al tiempo que nos quitan los derechos sociales vinculados al trabajo y a la vida en comunidad. El capitalismo disgrega a la comunidad humana y busca fabricar en todas partes individuos sin identidad ni vínculos, convertidos en consumidores pasivos que entablan entre sí relaciones desechables.

El nuevo rostro del poder es permisivo, consumista, identitario y hedonista.

Es un fascismo que coloniza los espíritus, que divide a la gente en homosexuales y heterosexuales, machistas y feministas, musulmanes y cristianos, veganos y carnívoros, etc., y consiente que las personas salgan a la calle por el orgullo gay, por los animales y por cualquier cosa que les parezca… siempre que no se atrevan a levantarse contra la esclavitud de los salarios, contra la precariedad laboral, contra el desmantelamiento del estado de bienestar o contra la desigualdad, porque si lo hacen, les reprime sin contemplaciones, como ha sucedido en Francia con los chalecos amarillos.

(Extracto. Adaptación libre)


Imágenes:Cazarabet|EFE|El Viejo Topo

Fuentes: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2019-06-29/diego-fusaro-estado-soberania-derechas-izquierdas_2093646/

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/fusaro.htm

https://blogs.elconfidencial.com/espana/tribuna/2019-07-07/marxismo-antifascistas-alberto-garzon-el-confidencial_2109887/

http://www.elcaptor.com/economia/tarea-periodistas-reflexiones-diego-fusaro

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=258080

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