"El catalán es un hombre que se ha pasado la vida siendo español, pero que ahora le han dicho que tiene que ser otra cosa" Josep Plá

La inmigración es un arma cargada de veneno del capitalismo

Diego Fusaro, Herrero|27/08/2019

El capital disloca y socava las sociedades occidentales enviando a trabajar fuera a sus jóvenes, al tiempo que invade sus países con mano de obra extranjera de baja cualificación y cultura diferente.

Así es como consigue desarraigar y precarizar a todo el mundo, convirtiendo a los humanos en individuos narcisistas y egoístas, sin lazos sociales, dispuestos a ir detrás del empleo, como el burro detrás de la zanahoria.

La miseria y las guerras que asolan al Tercer Mundo obligando a huir a sus habitantes, forman parte de esa estrategia global dirigida a abaratar salarios y destruir las conquistas sociales del Primer Mundo.

El lucro manda y lo domina todo. Pese a todo el postureo, hipocresía y retórica humanitaria con que lo adornan, quien no sea rentable, perecerá. Compite o muere, esa es la ley del mercado.

El problema no son los emigrantes, más víctimas incluso que nosotros, sino algo que está mucho más arriba, que se llama explotación, desigualdad, y que promueve el capitalismo.


Imagen: elmanifiesto.com

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