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¿Qué pasa con el diésel? (habla el físico Antonio Turiel)

Alfredo Pascual|11/12/2018

Durante el último año, y solo en español, se han publicado más de 600.000 noticias que contienen las palabras ‘diésel’ y ‘contaminación’. El combustible estrella desde los noventa se ha transformado de repente en un enemigo y se le ha demonizado.

La misma Europa que impulsó las rebajas fiscales al diésel, ahora abronca a España por no equipararlo fiscalmente a la gasolina. En febrero España registró la tasa de matriculación de vehículos diésel más baja en 22 años. El diésel parece sentenciado, al menos en Europa.

Sin embargo, no hay motivos ecológicos que justifiquen esta urgencia, al menos, en comparación con los de gasolina e incluso híbridos, que muestran tasas de contaminación superiores a las de las últimas generaciones diésel.

Antonio Turiel (León, 1970), es físico, matemático, doctor en Física Teórica e investigador del CSIC, y una de las voces más respetadas en materia de aprovechamiento de los recuros naturales. El científico lleva advirtiendo desde 2012 en su ‘blog’, Oil Crash, del agotamiento de los combustibles fósiles, de los cuales el diésel sería la punta de lanza. Turiel considera que hemos llegado al final de la movilidad tal y como la conocemos.

 ¿Qué pasa con el diésel?

Que se está agotando. Como reconoció la Agencia Internacional de la Energía, el petróleo convencional llegó a su máximo en 2005, y desde entonces no ha dejado de caer.

Lo hemos intentado compensar con el uso de petróleo no convencional, pero nos hemos encontrado con varios problemas: el primero, que es mucho más caro de extraer; el segundo, que no se puede hacer crecer la producción fácilmente, y el tercero, que no sirve para refinar diésel.

Por eso la producción de gasóleo ha estado cuatro años estancada y ahora está en decrecimiento, no por la contaminación. De hecho, ya ha caído más de 1  millón de barriles diarios desde el máximo de 2015.

Pero sí es contaminante.

Todos los combustibles fósiles son contaminantes, incluso los no derivados del petróleo. Y es cierto que el diésel tiene unas emisiones de partículas severamente contaminantes, pero eso lo sabemos desde hace 20 años, y lo cierto es que algunos motores nuevos, como el Euro6, contaminan 10 veces menos que los primeros diésel. Se está creando una cortina de humo para ocultar el problema real, que es que no hay diésel y que la industria se va a venir abajo. Nos hablan de transición, pero no hay tiempo, con los plazos estipulados, para hacer ninguna transición.

Una transición en el Titanic, en un escenario de sálvese quien pueda.

La Agencia Internacional de la Energía alertó en un informe reciente de que, de continuarse el ritmo de desinversiones en petróleo que llevan ahora mismo las petroleras, podríamos encontrarnos en 2025 con un desabastecimiento del 37% del mercado, con un 14% en el escenario más optimista, siempre con varios picos de precio en el proceso. Esto es bastante grave: si se cumple, lo pasaremos mal.

¿Y la gasolina?

La gasolina viene detrás, dentro de unos tres o cuatro años.

¿Qué hay de los motores híbridos, el modelo de transición?

Hay un desconocimiento total en este asunto. Los motores híbridos, en general, contaminan más que los nuevos diésel. Es más, los híbridos están entre los vehículos que más contaminan del mercado, solo hay que echarle un ojo a las tablas. Pero esto el consumidor nunca lo va a comprobar, si le dicen que es poco contaminante, pues ya está.

Entonces avanzamos a toda velocidad hacia la extinción de los hidrocarburos.

¡No! Vamos más rápido porque consumimos cada vez más energía, pero el pico del petróleo es un proceso que conocemos desde hace décadas, lo que pasa es que ahora ha comenzado el declive y no tenemos nada planificado. Su efecto será diferente según los países, porque unos tendrán acceso a más cuota y otros a menos, la pregunta es dónde se situará España.

Si yo me compro un coche diésel mañana, ¿usted cree que me están estafando?

Absolutamente, porque no le están diciendo toda la verdad, como por ejemplo que al final de la vida del coche no va a poder circular por ningún sitio. Pero es que tampoco con un gasolina, ni con un híbrido: la Ley de Cambio Climático, que está en tramitación, establece que solo los vehículos eléctricos podrán entrar en el centro de las poblaciones con más de 50.000 habitantes dentro de cuatro años. La obsesión de ahora con los coches es porque está empezando a faltar combustible.

¿Por qué cree que los gobiernos están engañando a la sociedad?

Porque este es un problema muy difícil de gestionar desde el libre mercado. Si admites que tienes un problema de acceso a un bien, lo que tienes es un problema de racionamiento, que es la antítesis del libre mercado. Es más sencillo maquillarlo con una regulación, aunque obviamente es un problema estructural. No olvide que el año 2005 la producción de petróleo crudo convencional alcanzó su máximo histórico.

Para compensar la caída de producción del petróleo convencional, del petróleo de verdad, se han recurrido a diversos sucedáneos: biocombustibles, bitumen, petróleo ligero de roca compacta, líquidos del gas natural… que  comparten dos características comunes: cuestan más de extraer y su producción está bastante limitada y no puede subir mucho. Además, la mayoría de estos «petróleos no convencionales» (así los llaman) no sirven para destilar diésel.

Desde luego las desinversiones de las petroleras están señalando algo.

Eso es público y notorio.

Esta gráfica nos dice que, si las petroleras siguen con su actual política de desinversión, en 2025 podrían llegar a faltar 34 millones de barriles diarios. Una cifra enorme equivalente a la tercera parte de todo lo que se produce y consume actualmente. Y por si no se había dado cuenta, las compañías petroleras están retirándose lentamente del negocio del petróleo.

Hace poco, Antonio Brufau, presidente de Repsol, dijo que ya no van a invertir en más porque ya no quedan yacimientos rentables así que, ahora, están comprando centrales eléctricas.

Es un fenómeno global, excepto en Estados Unidos, donde Trump se ha empeñado en apuntalar el ‘fracking’ a costa de acumular una deuda mastodóntica. Las petroleras están perdiendo dinero a manta. Se estima que las 127 compañías de hidrocarburos más grandes del mundo, durante el periodo 2011-2014, el de mayores beneficios, perdían conjuntamente más de 110.000 millones de dólares al año. No me quiero ni imaginar lo que se estarán dejando ahora.

¿Es el ‘fracking’ una burbuja?

Hay burbujas especulativas en muchas de las materias primas, pero la del ‘fracking‘ es particularmente sangrante. Cuando esa burbuja estalle, lo de 2008 nos va a parecer pequeño.

También sostiene que la industria del automóvil, que supone el 10% del PIB nacional, se viene abajo.

Me consta que algunas compañías de coches están valorando un escenario en el que tengan que reducir en un 95% su producción. La patronal, por su parte, estima que se perderán muchos empleos, ya que la mecánica y el mantenimiento del vehículo eléctrico es mucho más sencillo. Se moverán las líneas de producción a otros lugares y los trabajadores de las plantas acabarán en la calle.

A los mecánicos les harán reciclarse e invertir en nueva maquinaria solo para descubrir que habrá menos coches en general y que, los que haya, se estropearán menos. Y los que tengan una estación de servicio que no se dejen engañar, si no les subvencionan la instalación, acabarán perdiendo dinero. Aquí la clave es que vendan menos de cinco millones de litros al año… o que vendan muchísimos más.

Entiendo que esto repercutiría en muchos otros sectores.

Agricultores, constructores, transportistas… e incluso ciudadanos de a pie, tienen que mentalizarse de esto, de que van a ser peatones de ahora en adelante.

Tampoco le convence el vehículo eléctrico, nuestra gran salvación.

Es que nunca podrá ser un vehículo de masas. Sus prestaciones, por motivos termodinámicos, nunca, nunca, van a ser comparables a las de un motor de combustión interna. Además, siempre van a ser caros de adquirir, porque tienen una electrónica de control mucho más compleja, que plantea dificultades a la hora de cargarlos. Si haces cargas rápidas, que llevan en torno a 20 minutos, disminuirás drásticamente la vida de la batería. Es la entropía, física básica, que no creo que eso vaya a cambiar fácilmente.

Pero el coche eléctrico aún está en pañales, se mejorará la tecnología.

Eso es un error común en la sociedad. El coche eléctrico lleva investigándose desde hace casi 100 años, a ver si nos pensamos que los ‘rover’ que se han enviado a otros planetas funcionan con gasolina. En el caso de la tecnología de las baterías son dos siglos de estudio, desde tiempos de Alessandro Volta. Hemos estudiado sus usos industriales, comerciales…

Es un desarrollo que tiene muchísimas décadas y que conocemos a fondo. En este campo cuesta mucho conseguir un avance en términos de rendimiento. Por eso a veces promocionan el grafeno u otros materiales, que pocas veces llegan a plasmarse en un modelo comercial. También creemos esto con las energías renovables, que estamos empezando, sin reparar en que los primeros aerogeneradores son de hace 40 años. Son industrias que han entrado en rendimientos decrecientes.

Usted lo explica en su ‘blog’ aludiendo a un tráiler.

Sí. Si calculas la capacidad de tracción de un tráiler y la densidad de energía que entra por cada kilo, te das cuenta de que un camión que transporte 15 o 20 toneladas va a tener que dedicar el 80% del peso a la batería eléctrica. El motor eléctrico es inviable para vehículos grandes o que necesitan mucha potencia. Y lo peor es que, cuanto más pese el vehículo, el problema se agrava.

Justo al contrario que sucede con las baterías de los móviles.

Claro, pero es que los móviles no son móviles, sino movibles. Su peso lo transportas tú.

¿Adónde nos lleva todo esto?

En estos momentos se están penalizando desde los gobiernos los motores de hidrocarburos sin desplegar una alternativa real. De modo que esto nos puede llevar a una disminución importante del transporte privado tal y como lo conocemos en favor de pequeños vehículos eléctricos, como los patinetes y las bicicletas. Nos están peatonalizando en masa.

Recuerda, más o menos, a Madrid Central.

Todos estos cierres del centro de las ciudades responden a normativas europeas impulsadas desde Bruselas. Allí me consta que saben perfectamente al problema que se enfrentan. Ni Madrid ni España van a ser las únicas en adoptar estas medidas en los próximos años, a medida que el problema de la escasez de hidrocarburos vaya haciéndose más y más patente. Madrid Central es una medida bienintencionada que solo sirve para aplazar el problema de la contaminación unos cinco años: después tendremos que plantearnos qué hacer con la maquinaria industrial, los taxis, los aviones y los barcos, que son vehículos que no se pueden electrificar.

¿Usted qué haría para evitar la debacle energética que anuncia?

Es un problema muy serio, porque yo creo que es indispensable la limitación de los combustibles fósiles, y esto implica el racionamiento, que es un término siempre muy desagradable. Limitar la producción no será compatible con el crecimiento, de forma que tendremos que adaptarnos a una economía del decrecimiento.

En cuanto a medidas concretas, lo que yo haría es alimentar los vehículos indispensables (de reparación, de emergencias…) con biocombustibles, de forma que pudieran mantener el motor de combustión interna. Y para la movilidad personal, transporte público y vehículo eléctrico, aquí sí veo un margen de crecimiento importante. Lo importante es alcanzar un acuerdo internacional para establecer cómo y cuándo vamos a hacer la transición… Pero eso requiere una visión a largo plazo, que no es el fuerte de los políticos.

La simple y llana verdad es que el crecimiento, el crecimiento en general que hemos conocido, ya sea de la economía, de la energía, de la población,  del bienestar, etc., ya no es posible.

Y no sólo no es posible, sino que estamos condenados a decrecer durante una laaaaaarga temporada. No por elección, ni por conciencia, sino a la fuerza, porque el planeta es grande, pero finito, y no tenemos más remedio.

¿Las energías renovables no podrían ayudarnos?

Tienen también muchas limitaciones, hasta el punto de que muchos creemos que solo podrán llegar a cubrir una fracción de toda la energía que se consume actualmente. Se necesitarían, además, décadas para montar un nuevo sistema basado en ellas, pero parece que no tenemos tanto tiempo.

Y respecto del coche eléctrico, la electricidad que necesita, tiene que salir de algún sitio, es decir, se requiere una fuente de energía previa para transformarla y obtener electricidad. Y si por lo que parece nos va a faltar energía, el hecho de que el coche sea eléctrico no va a arreglar ese problema. Pero es que además el coche eléctrico presenta multitud de pegas.

Javier Pérez,  me contó que, hace unos cuantos meses, a finales de enero, se encontró en una autopista alemana, cerca de Stuttgart, en medio de un atasco producido por un accidente de tráfico. Siete grados bajo cero a las nueve de la mañana, aproximadamente. Tuvo que mantener la calefacción encendida durante 4 horas, para no quedarse helado. La autopista disponía de tres carriles en cada sentido. Con el procedimiento de emergencia al que los alemanes llaman Rettungsgasse, y que consiste en echarse todo el mundo a un lado hasta rozar la carrocería con el vecino o con el raíl lateral, se consiguió ampliarla a cuatro carriles y que por uno de ellos pudiese pasar un camión de bomberos mientras los otros tres permanecían bloqueados. De los 22.000 vehículos afectados, apenas 25 se quedaron sin combustible aquella mañana y fueron empujados con mucho esfuerzo a un lateral. Los bomberos les repartieron 5 litros de combustible a cada uno. El tiempo que les costó repostar fue de entre dos y tres minutos.

Ahora, ¿se imaginan este imprevisto en un mundo de coches eléctricos? ¿Cuánto aguantarían las baterías? ¿Una hora? ¿Hora y media? A partir de ese momento, los 22.000 coches atrapados en el atasco quedarían todos sin calefacción. Ante cualquier evento imprevisto el coche eléctrico muestra una fragilidad extrema.

Lo único eléctrico que de veras piensan ofrecernos a todos es el patinete si nos quejamos.

(Extracto. Adaptación libre)


Imágenes: Informativos.net|Antonio Turiel| Agencia Internacional de la Energía| Hibridos y Electricos| Rankia| Telemadrid.es

Fuentes: http://crashoil.blogspot.com/    http://crashoil.blogspot.com/2011/08/mensaje-en-una-botella.html

https://www.elconfidencial.com/economia/2018-12-10/pico-del-petroleo-antonio-turiel-diesel-contaminacion_1694062/

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