"Solo hay dos tipos de economistas: los que se dedican a hacer más ricos a los ricos y los que intentamos hacer menos pobres a los pobres" José Luis Sampedro

Wall Street en estado puro: lo que se dice en los ascensores de Goldman Sachs

Esteban Hernández| 3/11/2017

John LeFevre, la “garganta profunda” más famosa de las finanzas, narra en su libro ‘Directo al infierno’ todo lo que vio y oyó mientras trabajó en Wall Street, sin pudor ni vergüenza, ni pelos en la lengua.

  • “Si solo puedes ser bueno en una cosa, sé bueno mintiendo… porque si eres bueno en la mentira, lo serás en todo lo demás”.
  • “Cada año, los niños aprenden una valiosa lección de la vida: Papá Noel quiere más a los niños ricos”.
  • “Mi triturador de basuras come mejor que el 99% del mundo”.
  • “En otros tiempos mandábamos a los indeseables a una isla. Ahora tienes que comprarte una isla para alejarte de ellos”.
  • “Solo los trogloditas recurren a la violencia. Yo prefiero aplastar el ánimo, la esperanza o la autoestima del otro”.
  • “Cuando alguien me pregunta qué tal me va, generalmente miento y les digo que bien, aunque en realidad me va mucho mejor”.
  • “Sólo hay dos tipos de personas que respetan el límite de velocidad: los maricas y los que llevan el coche cargado de drogas”.
  • “Siempre que respondo al móvil, digo que la batería está a punto de agotarse. Así no pierdo tiempo”.
  • “Nos negamos a alimentar a los animales salvajes, porque se vuelven dependientes y ya no pueden desenvolverse por sí mismos. ¿Por qué tiene que ser distinto con las personas?”.
  • “Jamás doy limosna a los indigentes. Mi conciencia no me permite recompensar el fracaso”.
  • “En la vida real los abucheos siempre vienen del gallinero”.
  • “Si digo ‘quédese con el cambio’ es porque me da pereza recogerlo”.
  • “Mi primera esposa fue radicalmente antiabortista hasta que mi amante se quedó embarazada”.
  • Casarse es como apostar la mitad de tu patrimonio a que amarás a una sola tía durante toda la vida”.
  • “No te cases hasta que tengas, por lo menos, 35 años. Lo que te interesa es una mujer-trofeo, no una mujer-lo-importante-es-participar”.
  • “Imagínate lo que debe de ser ganar en la lotería y luego no poder cobrar el premio. Es lo que les pasa a mis exnovias”.
  • “Cuando en la cola del cajero automático tengo detrás a una tía buena, dejo el comprobante en la máquina para que pueda ver mi saldo”.
  • “Cada uno de los dígitos de tu cuenta bancaria equivale a un centímetro de polla”.
  • “Una tía me preguntó qué haría si de repente me encontraba con 10 millones de dólares en el banco. Le respondí que me preocuparía por saber qué había pasado con el resto de mi dinero”.
  • “Por la mañana, no solo había olvidado el nombre de la chica, sino también el nombre falso que me había inventado para mí”.
  • “Hacerse rico no es difícil. Está al alcance de cualquier tía buena sin manías”.
  • “Si alguien me dice ‘¿Tienes un minuto?’, veo muy claro que voy a perder media hora.
  • “Yo ya sé que voy a ir al infierno. Por lo tanto, tengo dos opciones: ir a lo grande o ir sin más”.
  • “Yo no soy maleducado. Eres tú que me aburres, gilipollas”.
  • “Vegetariano es un término peyorativo que se utilizaba en tiempos antiguos para referirse a un idiota que no sabía pescar ni cazar”.
  • “Si quieres te doy la razón, pero entonces nos equivocaremos los dos”.

Comentario de un lector: ésto y la educación en un colegio del Opus es lo mismo.

(Extracto. Adaptación libre)


Imagen: elconfidencial.com|casefiremagazine.co.uk

Fuente: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-10-05/wall-street-goldman-sachs-finanzas-elevator-lefevre_1270318/

Deja un comentario