Raúl Solís insurgente.org|17/03/2016
Ese burdo intento de insulto a la alcaldesa de Barcelona, lo que revela es el desprecio que la derecha más rancia y reaccionaria de este país demuestra hacia las personas trabajadoras; gentes, que según ellos, deben seguir agachadas, a ras de suelo, sin levantar cabeza, para que sus antiguos amos sigan sintiéndose cómodos, felices y satisfechos.








