efectoinvernaderoesPara creer en algo, no hace falta nada. Basta aceptarlo y punto. Lo que queremos averiguar es si hay evidencia de que si no detenemos nuestras emisiones de CO2, nos encaminamos a una catástrofe climática.

El IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático de la ONU) afirma que es extremadamente probable (95% confianza), que más de la mitad del incremento observado en la temperatura media global de la superficie de la Tierra entre los años 1951 y 2010 ha sido causado por el incremento de las concentraciones de gas de invernadero originadas por los seres humanos, y que esas emisiones continuadas provocarán un mayor calentamiento y cambios duraderos en todos los componentes del sistema climático, incrementando la probabilidad de impactos severos e irreversibles sobre los ecosistemas.

No estamos hablando de los cambios climáticos naturales, que a lo largo de la historia se han ido sucediendo, dado que la Tierra se ha estado calentando el 50% del tiempo y enfriando el otro 50%, sino de los que somos responsables los humanos.

La atmósfera actúa como una capa protectora sin la cual nuestras temperaturas oscilarían entre cifras extremas incompatibles con la vida, como ocurre en la Luna.

El CO2 contribuye al efecto invernadero reteniendo parte de la energía reflejada por la Tierra, habiéndose constatado que, en los últimos 100 años, la concentración de CO2 ha aumentado de 300 ppm (partículas por millón) a 390 ppm. Un incremento del 30%.

Las observaciones muestran que, en ese mismo período,  la superficie de la Tierra se ha calentado globalmente 0,7º C de media. Sin embargo es imposible medir qué parte de ese calor se debe a cada una de las posibles causas tanto antropogénicas como naturales, y cuanto de ese calentamiento se debe al incremento de CO2. El IPCC sostiene que todo (según las mejores estimaciones), o la mayor parte (>95% de confianza).

Cada vez que se dobla la cantidad de CO2 en la atmósfera, aumenta la temperatura de la Tierra 1º C. Pero el efecto de absorción del CO2 no es lineal sino logarítmico, lo que significa que, cuanto más CO2 se añade a la atmósfera, menos calentamiento produce, hasta que llegado a un punto, todo el CO2 adicional no produce ningún calentamiento directo. Esto explica por ejemplo que la temperatura de la Tierra fuera la misma hace 550 millones de años con 7.000 ppm de CO2, que hace 100 millones de años con 1.500 ppm.  Porque la Tierra ha tenido hasta 15 veces más cantidad de CO2 en la atmósfera sin que la vida sufriera particularmente por ello; y de hecho los animales más grandes que nunca ha habido estuvieron en periodos con más CO2 que ahora.

El IPCC defiende que cuando el globo empieza a calentarse, se inicia un peligroso proceso de retroalimentación positiva, que provoca que, a más calor mayor evaporación, a mayor evaporación más efecto invernadero por el vapor de agua, a más calor, mayor fusión de hielos, a mayor fusión de hielos, menor reflexión de energía solar, etc. Proceso que tiene que tener algún límite, porque de lo contrario en los miles de millones de años transcurridos desde su inicio, la Tierra habría ardido y desaparecido en ella todo rastro de vida.

El IPCC defiende, con una probabilidad >66% , que el valor de la retroalimentación positiva al doblar los niveles de CO2 se establece entre 1,5 y 4,5, y un valor medio de 3. Es decir que, al doblar los niveles de CO2 en la atmósfera, se produce un incremento directo de 1º C debido al CO2, y de 2º C  más, adicionales, derivados de la retroalimentación.

El problema es que los datos observados no apoyan esa hipótesis. Porque desde 1880 el CO2 ha pasado de 280 a 400 ppm (43%más) y la temperatura ha subido 0,7º C, lo que implica,  extrapolándola, que cuando se duplique la concentración de CO2 en la atmósfera la temperatura subirá 1,35º C en vez de los 3º C prometidos, conforme a datos reales y no modelos.

Aquí es donde los partidarios del IPCC y los escépticos divergen radicalmente. Para explicar la brecha entre su hipótesis y los datos empíricos, los defensores del IPCC añaden toda una serie de teorías adicionales que, según ellos, han evitado en el pasado que las temperaturas subieran lo que debieran, pero que no lo evitarán en el futuro. Esto en ciencia es lo que se llama una explicación «ad hoc», es decir «a medida».

Cientifícamente los sistemas dominados por retroalimentaciones positivas de alto valor son extremadamente inusuales, dado que son muy inestables, mientras que los sistemas que observamos están dominados por retroalimentaciones negativas que son las que les confieren estabilidad, y el clima constituye definitivamente un sistema estable, puesto que lleva cientos de millones de años manteniéndose dentro de un estrecho rango de valores compatible con la vida.

Por tanto, una parte del calentamiento proviene de la hipótesis de los gases de efecto invernadero, que sí tiene una base teórica y experimental sólida. Sin embargo, la mayor parte proviene de las hipótesis de  retroalimentación positiva cuya base teórica es menos firme y su soporte experimental, nulo.

En las 15 estimaciones publicadas en 2013-2014, la media del valor de las retroalimentaciones positivas se rebaja a 1,84 con un rango de confianza del 90% entre 0,94 y 2,74, lo que supone que hay menos de un 10% de posibilidades de que el valor 3 que usa el IPCC sea real, lo que hace altamente probable que el IPCC esté equivocado.  El caso es que desde el 2000 sus expertos han reducido las expectativas de calentamiento en un 35%.

De seguir así en pocos años podría estar por debajo del valor de 1,5 que el IPCC defiende que es altamente improbable…  ¿y declararemos entonces a la realidad, improbable, y a los modelos, correctos, para no dejar en mal lugar a los climatólogos?… Lo que no se puede hacer es pretender hacer creer que no hay debate y que los escépticos carecen de argumentos científicos.

Afirmar que el calentamiento global es catastrófico más que una hipótesis es, en esencia, una predicción.  Existe la tendencia de achacar todo fenómeno climatológico a la mano del hombre, cuando, en realidad estamos sufriendo varios sesgos cognitivos:

  • Sesgo en la capacidad de medición. Cuanto mejor medimos, más detectamos.
  • Construir tendencias a partir de una sola medición y de una explicación. Este invierno ha sido el más caliente, luego hay calentamiento… ¿dónde está la línea de tendencia?
  • Falta de una correcta definición de lo que es normal.
  • Predisposición a ver el calentamiento como responsable de cualquier fenómeno climático.

En cualquier caso repasemos las consecuencias que de acuerdo a los defensores de la CAGW estamos sufriendo ya.

gristorgDe acuerdo con el 4º Informe de Evaluación del IPCC  «hay una probabilidad >50% de que haya una contribución humana a la intensificación de los huracanes desde los años 70. En el futuro «es probable» (con probabilidad >66%) que los ciclones tropicales sean más intensos, con máximos más acentuados de la velocidad del viento y mayor abundancia de precipitaciones, todo ello vinculado al constante aumento de la temperatura superficial de los mares tropicales».

Esta predicción se efectuó en el 2007,  pero ¿cual es la realidad? Que en lo 40 años transcurridos entre 1972 y 2011, no se observa tendencia alguna en la energía de los ciclones ni del hemisferio norte ni del sur.

En cuanto a la fusión de glaciares no es un fenómeno del siglo XX. Los glaciares se están fundiendo desde que comenzaron a subir las temperaturas al final de la pequeña edad de hielo hacia 1800, y por lo tanto no es posible que el incremento del CO2 sea la causa de que los glaciares se fundan.  El tamaño de los glaciares no ha parado de descender a velocidad más o menos constante desde 1800, mientras que el efecto humano sobre los niveles atmosféricos de CO2 se ha vuelto significativo a partir de 1950. El glaciar Rhone en Suiza ha estado reduciendose desde al menos 1850, mucho antes de que se inventara el calentamiento global antropogénico o se emitieran grandes cantidades de CO2.  Su fusión no está teniendo lugar más deprisa. Simplemente la estamos mirando más. La ciencia nos dice además que el glaciar Rhone ha sido más pequeño que en la actualidad durante la mayor parte del holoceno, lo que tiene sentido porque la mayor parte del holoceno ha sido mas caliente que ahora.

Las inundaciones y sequías siempre han tenido lugar porque el agua tiene la mala costumbre de no caer del cielo de forma regular. La predicción de un mundo más caliente, es un mundo más húmedo, dado que el motor del ciclo del agua es la temperatura. Esto yo lo pondría en el lado de las cosas positivas del calentamiento. Para tratar con las inundaciones es más económico y efectivo no construir en zonas inundables que luchar contra el clima. Las sequías pueden aumentar en regiones concretas, pero la mayor parte de la humanidad resultará beneficiada. El Sahara verde tuvo lugar durante el óptimo climático del holoceno y duró hasta hace unos 5.000 años cuando las temperaturas se enfriaron demasiado.

En los datos de pluviosidad y los índices de sequía no se observa tendencia alguna. En USA se pueden observar periodos de sequía en los años 30 y la primera mitad de los 50 más severos que en la actualidad. No se detecta ninguna tendencia en las precipitaciones, de acuerdo al indice Palmer de sequía entre 1900 y 2014, si bien se aprecia que las décadas de mas calentamiento, entre 1975 y 1998 fueron más húmedas.

La subida del nivel del mar está teniendo lugar también desde 1780, y su ritmo tampoco parece verse afectado sustancialmente por la emisión de CO2. Es interesante comprobar que el ritmo de subida del nivel del mar presenta el mismo ciclo de 60-65 años que las temperaturas. En cualquier caso, para poner en perspectiva el riesgo, estamos hablando de 30 cms. en 200 años.

exprescoukEl oso polar fue adoptado por Al Gore y el IPCC como símbolo de la lucha contra el cambio climático tras un artículo de 2006 que informaba del avistamiento de 4 osos ahogados tras una tormenta, un acontecimiento absolutamente excepcional en la literatura científica, cuya relación con el calentamiento global es dudosa. Exterminamos especies a diestro y siniestro, de manera directa o mediante sobreexplotación o destrucción de su hábitat, pero si el oso polar tiene algo que temer es de nosotros, no del calentamiento.

Creo en el calentamiento global, pero estoy en total desacuerdo con la teoría del calentamiento global catastrófico antropogénico que proclama el IPCC, porque pienso que:

  1. La Tierra se está calentando. Lo lleva haciendo desde al menos 1800, siguiendo unos ciclos de unos 60-65 años. Esta afirmación está soportada por los datos históricos.
  2. El hombre está contribuyendo a ese calentamiento con sus emisiones de CO2, sin embargo la mayor parte del calentamiento tiene causas naturales. Esta afirmación está soportada por los datos históricos.
  3. Las consecuencias del calentamiento presentan un balance beneficioso para la humanidad en general y no resultan perjudiciales para el medio ambiente. Esta afirmación se basa en evidencia actual, historia natural y teoría biológica.
  4. No hay evidencia que apoye la creencia de que nos encaminamos a una catástrofe climática si continúa el calentamiento.
  5. Aunque cesáramos de emitir CO2, el efecto sobre el calentamiento sería imperceptible. Esta afirmación es conclusión de las dos primeras.

A lo que añadiría que el día que la Tierra deje de calentarse y empiece a enfriarse, nos vamos a enterar de lo que vale un peine.

(Extracto. Adaptación libre)


Imagen: efectoinvernadero.es|hkpr.on.ca|express.co.uk

Fuente: http://www.rankia.com/blog/game-over/2593152-creo-calentamiento-global-si

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad