Andrés Herrero|12/04/2016
El pacto PPSOE-Ciudadanos estaba hecho de antemano, aunque metido en un cajón, aguardando el momento oportuno de salir a la luz, después de marear lo suficiente la perdiz para despistar a los votantes y que se traguen el indigesto y amargo sapo de la gran coalición, como antes apechugaron con los recortes o con la corrupción, es decir, haciéndoles ver que no había otra opción.








